7 claves para asumirte como coach y cuidar al empleado.

Por: Eduardo Lan

Conforme termino un par de semanas muy duras de trabajo de consultoría con un grupo de trabajo en un taladro en la selva colombiana, estoy particularmente presente a la importancia y el beneficio de trabajar con la gente. Y es que llegué a esta locación avisado de que me iba a encontrar personas muy difíciles, con muy mala actitud.

Aunque al principio fueron muy resistentes a mi presencia, poco a poco fueron abriéndose hasta generarse un vínculo de confianza que nos permitió a todos explorar, trabajar y sensibilizarnos con temas de inmensa importancia.

Kevin P. Ryan, el reconocido emprendedor y fundador de varias empresas exitosas en Estados Unidos, dijo una vez: La mejor manera de ser productivos es contar con un gran equipo de trabajo, sin embargo, es común que los jefes y ejecutivos no se enfoquen demasiado en las personas y pasen la mayoría de su tiempo centrados en los aspectos técnicos de la empresa, tal como sus procesos, políticas, tecnologías, contabilidad, indicadores, etc.

Y aunque todos estos aspectos son fundamentales para el desempeño exitoso de una empresa, no deja de ser necesario el buen desempeño de las personas.

Así las cosas, no deja de sorprenderme cuán poco tiempo, dinero y esfuerzo le dedicamos al reclutamiento, entrenamiento y desarrollo de nuestros empleados. Pareciera que pensáramos que el trabajo se hace solo o que las personas saben o deberían saber cómo hacerlo correctamente y que lo harán simplemente porque deben hacerlo.

La realidad, nos guste o no, es que dependemos de las personas para hacer un trabajo eficiente, efectivo y productivo, y la única manera en la que las personas trabajan bien es si se sienten y están bien. Esto implica una serie de cosas, pero definitivamente podemos hacer algo al respecto siempre y cuando estemos dispuestos a tomar las acciones necesarias.

A continuación te sugerimos 7 aspectos clave para lograrlo:

1. Contrata con base en las actitudes de las personas más que en sus habilidades

Es mucho más fácil enseñarles a las personas las habilidades técnicas requeridas para su trabajo que las actitudes correctas. Al contratar asegúrate de que las personas que ingresen a tu empresa tengan una buena base de los valores que fundamentan la cultura de tu organización.

2. Dedícale mucho tiempo a tu gente

La mejor y más viable manera de desarrollar a tu personal es dedicándole mucho tiempo. El rol actual de un jefe no es el de solo dar órdenes e instrucciones, sino el de fungir como un coach para su gente apoyándola en su crecimiento y desarrollo. La única manera de hacer esto es pasar tiempo con ellos.

Hoy día ha caducado el concepto del jefe que pasa la mayoría del tiempo en su oficina.

3. Solicita, escucha y aprecia la contribución de tu personal

Si quieres que tus empleados aporten y contribuyan al éxito de la organización, en lugar de que simplemente sigan instrucciones y hagan tareas rutinarias, tienes que fomentar su contribución. La manera más efectiva de hacerlo es solicitar, escuchar y apreciarla.

4. Asegúrate de proveer buenas condiciones laborales

Si la premisa de que un trabajador que se siente bien trabaja mejor es cierta, entonces las condiciones laborales que les proporcionamos son fundamentales. Estas implican, obviamente, un sueldo justo, pero va mucho más allá de ello al incluir un ambiente laboral agradable, respetuoso, cálido y atractivo, el cual promueva el buen trabajo y la comunicación efectiva de las personas.

Algunos aspectos poco cuidados pero muy importantes respecto a las condiciones, incluyen: el espacio físico, la comida y la limpieza.

5. Capacítalos constantemente

Una de las condiciones más apreciadas e importantes que les puedes proporcionar es capacitación constante. Esta ayuda a que ellos sientan que están creciendo como personas y a que realicen un trabajo más eficiente y efectivo.

Asegúrate de balancear la capacitación técnica con la no técnica de manera tal que ellos crezcan profesional y personalmente, ya que ambos ámbitos se requieren para su buen desempeño.

6. Organiza actividades recreativas y de integración

Proveer a tus empleados con momentos de diversión y socialización no es solo una buena acción destinada a que se sientan bien, sino una acción inteligente destinada a mejorar el desempeño individual y colectivo. Hacerlo hará que ellos trabajen y colaboren mejor al momento de regresar al trabajo.

7. Dales sus vacaciones y periodos de descanso cuándo y cómo corresponde

Desafortunadamente, es usual que no se respeten los periodos vacacionales y de descanso de los empleados, a menudo pidiéndoles que los pospongan o trabajen horas extras, muchas veces sin paga adicional alguna.

Aunque esto parece algo bueno en el corto plazo (más trabajo en menos tiempo y a menor costo), los efectos a mediano y largo plazo son desastrosos, e incluyen cansancio, ineficiencia, baja productividad y resentimiento.

Artículo disponible en: Alto Nivel 

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¿Qué es el arbitraje comercial en México y cómo funciona?

Por: LENINN ESCUDERO IRRA*

Aunque a veces nos parecen ajenos ciertos conceptos técnicos empleados por los profesionales del derecho, lo cierto es que mucha de la terminología jurídica es también utilizada en nuestro círculo empresarial, aunque no siempre entendamos a plenitud su sentido. Por ello, me agrada la idea de poner a tu disposición nuestro punto de vista en torno a temas que podrían parecer complejos, pero que, puesto en palabras del lenguaje común resultan más asequibles; ello con el propósito de clarificar algunas dudas que seguramente has tenido y que quizá no han sido despejadas adecuadamente. Hoy pongo a tu disposición algunos comentarios relativos al medio alterno de solución de controversias denominado arbitraje comercial.

Ante un conflicto entre comerciantes, que no únicamente son aquellos que de manera recurrente realizan actos de comercio, sino quienes llevan a cabo incluso una sola operación mercantil, existen maneras canónicas de solucionar los conflictos, cada una mediante la utilización de mecanismos y procedimientos propios; los juicios mercantiles son una de ellas. A la par de esas maneras que son las más utilizadas para solventar legalmente un desacuerdo comercial, existen otras que no sólo siguen distintas reglas, sino que están inspiradas en la búsqueda de objetivos adyacentes a la mera solución del conflicto; tal es el caso del arbitraje comercial, regulado en el Título IV, Libro Quinto, del Código de Comercio (artículos del 1415 al 1480).

Debemos reconocer que lo común en todas las formas de solución de conflictos es que existe una controversia (genuina o aparente) y que frente a ella las partes tienen una idea diferente de cómo debe ser resuelta, pues de lo contrario no se justifica la intervención de un tercero imparcial que dicta la resolución respectiva. Claro está que el conflicto puede ser decidido por las partes mismas o se puede encomendar su solución a un tercero, que bien puede tener la calidad de experto en derecho o en la clase de acto o actos de los que emerge la contienda. En el lenguaje jurídico se denominan formas autocompositivas, a aquellas donde las partes encuentran la solución por sí mismas y formas heterocompositivas a las que precisan de la intervención de una persona ajena a las partes para arribar a una decisión.

La que aquí nos interesa es una de esas formas heterocompositivas de la controversia, entre las cuales el proceso judicial y el arbitraje son las que se usan con mayor frecuencia.

La figura fundamental en el proceso judicial es precisamente el juez, quien es experto en derecho y el encargado de dirigir en mayor o menor medida el procedimiento, siguiendo ciertas reglas inalterables contenidas en una ley o un código, que desemboca en el dictado de una sentencia que generalmente es obligatoria para las partes que litigaron, muchas veces oponible erga omnes –a todo el mundo–, ejecutable sin necesidad de mayor trámite, aunque casi siempre existen instancias ulteriores que revisan lo resuelto en esa primera instancia.

En el arbitraje, el presupuesto necesario es la existencia del pacto arbitral, bajo la forma de cláusula compromisoria o convenio de arbitraje, luego de lo cual se designa a uno o más árbitros bajo un procedimiento consensual, esto es, decidido por las partes o, en su defecto, el previsto por la ley arbitral, quienes no necesariamente son expertos en derecho y se someten en gran medida a las reglas que las partes hayan elegido o diseñado para solventar el procedimiento, el cual concluye con un laudo casi siempre irrecurrible cuya ejecución tiene que ser despachada por la autoridad judicial, previa revisión de algunos aspectos formales, la existencia y validez del acuerdo arbitral, y su reconocimiento.

Ambos mecanismos de solución de controversias pretenden llegar al mismo resultado: la decisión satisfactoria y equitativa del conflicto, pero, según el que se utilice, podrían perderse algunas cualidades y resaltarse otras.

Podríamos afirmar, por ejemplo, que mientras en el proceso judicial se mantiene un alto grado de certeza y seguridad jurídica, se pierde muy a menudo la celeridad y la especialización; en tanto que en el arbitraje, al tiempo que se privilegia la flexibilidad y la decisión experta, se pierde en alguna medida la certeza y la seguridad jurídica por la irrecurribilidad de las resoluciones que se dicten. Por ello, y algunas otras razones de no menos importancia, ni todos los conflictos jurídicos son ideales para ser resueltos mediante el proceso judicial, ni el arbitraje es siempre idóneo para solventar una disputa comercial. Lo importante es elegir el procedimiento ad hoc para asegurarse de obtener lo que buscamos.

El arbitraje privado es uno de los llamados medios alternos de solución de controversias (MASC); es decir, se le percibe como sustitutivo de la jurisdicción estatal, porque ocurre a partir del nombramiento de un tercero imparcial (particular) por las partes en disputa, para que sea éste quien la resuelva, a diferencia del proceso judicial, que sólo puede seguirse ante juzgadores que previamente tienen esa calidad y que, concluido el juicio, no desaparece el órgano jurisdiccional, como sí sucede cuando la labor del tribunal arbitral concluye. Si bien no se trata de una figura jurídica nueva, su repunte, innegablemente novedoso, la hace atractiva, erigiéndose como el instrumento predilecto de muchos para ver resueltos sus conflictos, sobre todo aquellos que revisten una complejidad especial o en los que, por algún motivo, se busca confidencialidad.

Dos de los principales tipos de arbitraje que en México se utilizan son los que se siguen bajo un procedimiento ad hoc y aquellos administrados por una institución arbitral; los primeros se cursan bajo las reglas que los propios contendientes confeccionan para desahogar el proceso arbitral y los segundos adoptan un reglamento arbitral emitido por una institución específica, entre las que destacan la Cámara de Comercio Internacional, la Asociación Americana de Arbitraje, la Corte de Arbitraje Internacional de Londres, el Club Español de Arbitraje y el Centro de Arbitraje de México.

La predilección por el arbitraje en el mundo no sólo la consolida como el principal competidor del proceso en sede judicial, sino que, a decir de algunos, ha superado a éste, sobre todo en lo que hace a controversias revestidas de alta especialidad y que requieren de un mayor tiempo de estudio.

En México, somos pioneros en la inclusión de los mecanismos alternativos de solución de conflictos en la Constitución Política y las leyes secundarias, y podemos decir que vamos por buen camino en el uso de ellos, pero hace falta confiar más en la justicia privada, tarea que no sólo incumbe a las partes, sino a los abogados de éstas y, particularmente, a los propios árbitros y entidades administradoras de procedimientos arbitrales, quienes deben ofrecer un servicio merecedor de las más altas calificaciones, acorde a los costos que usualmente representa.

*Abogado especialista en derecho de los negocios, litigio civil, mercantil y familiar, con más de 16 años de experiencia en la profesión de abogado. Asimismo, es socio fundador de la firma boutique Escudero Irra & Asociados.

Nota disponible en: Mundo Ejecutivo

Propósitos empresariales para este 2015

Iniciamos el año y, así como a nivel personal establecemos propósitos que queremos lograr en el mismo, así también debemos hacerlo a nivel empresarial para seguir creciendo.

Todo mundo quiere aumentar sus ventas, eso es sencillo; la pregunta es ¿cómo? Después de analizar las tendencias en relaciones públicas, recursos humanos y finanzas para el país, quiero dejarte con algunos ejemplos que pueden ser tus propósitos personales como empresario. Si te hacen sentido, te gustan y quieres aplicarlos, ¡adelante y róbamelos!

1.- Work-Life Balance: Reconsidera qué tareas te están quitando tiempo y puedes contratar a alguien para realizarlas y así lo mismo con tu equipo. El chiste es que cuando trabajemos, ¡trabajemos! Pero cuando sea tiempo de descansar, lo hagamos de la mejor manera para poder estar al 100. Trabajar fines de semana y no llevar ni respetar agendas, solo te desgastará a ti y a tu equipo. Somos seres humanos y necesitamos tiempo profesional y personal.

2.- Empodera a tu equipo de trabajo: y por esto me refiero a darle poder a tu equipo, fortalecerlo responsablemente. El empresario común quiere tener todo bajo control y quiere decidir sobre todo “para que no salga mal”. Delega lo que te toma tiempo sacar y que atrasa a tu equipo de trabajo. ¡Te aseguro que éste y tu empresa te lo agradecerán!

3.- Entrenamiento constante: es vital para poder replicarte en el futuro como empresario. Aunque tome más tiempo, comienza por entrenar a personas clave en ciertas tareas que el día de mañana pueden dejar de ser tuyas y ser muy retadoras e interesantes para otros.

4.- Networking: establecer nuevos contactos así como fomentar los que ya tienes puede traerte beneficios que ni siquiera imaginas. Peina esa lista de amigos, familiares, socios, proveedores o clientes que no has visto en buen tiempo y echa un vistazo a lo que puedes hacer con, para y por ellos.

5.- Vacaciones: complementando el punto 1, recuerda respetar los tiempos de descanso tanto tuyos como los de tu equipo. Te aseguro que no quieres ver a tus colaboradores de regreso más cansados de lo que se fueron. ¡Fomenta la distracción y descanso cuando se requiere!

Como director de relaciones públicas y empresario, estos han sido algunos ejemplos que he visto que clientes no ponen en práctica y, muchas veces, tienen costos más altos de lo que imaginamos. No esperes más y comienza a aplicar estos propósitos para 2015. ¡Salud! ¡ Y muchas felicidades!

Nota disponible en: ElEmpresario.mx

RESTAURANTE DE COMIDA PORTEÑA

Por: Gabriela Zuñiga

Se ostenta como el único bodegón que sirve empanadas abiertas, el panqueque Maradona que se acompaña con coco rayado, o un mate cocido. Pero en general, el restaurant Escarapela Bodegón Argentino, busca enaltecer los sabores porteños y lo más tradicional de la comida argentina, dice Esteban Jenefes, gerente de la sucursal Cibeles.

Con su menú, pretenden llevar a los comensales a las culinarias calles de Buenos Aires. ¿Quién no ha deseado entrar a un restaurante y sentir que está de viaje en una ciudad diferente? Escarapela Bodegón Argentino busca ofrecer esa magia que detona una serie de sensaciones culinarias, auditivas y visuales que te transportarán a las calles de dicha ciudad.

A través de su menú auténticamente argentino, se persigue conquistar a los paladares más exigentes. Comenta Jenefes: con hechos como la elaboración del pan en nuestros hornos, un generosa carta de vinos argentinos y mexicanos de la más alta calidad, y las auténticas recetas de los platillos tradicionales porteños, a precios accesibles, elementos que van acompañados a la decoración de estilo rustico.

Asimismo, los comensales siempre están acompañados de música ligera, originaría de Argentina, así como música en inglés y bossa nova, en el que lo mismo se puede escuchar un famoso tango de Gardel, hasta una muy buena selección de rock argentino en las voces de: Los Fabulosos Cadillacs, Andrés Calamaro, Gustavo Cerati y por supuesto Soda Stereo.

 Escarapela Bodegón Argentino tiene dos sedes en el DF: el primero ubicado en la Roma, en la calle Villa Madrid No. 6 y frente a la Fuente de Cibeles, el segundo en la Condesa, en la calle Nuevo León No. 62. Estos bodegones son la elección para todas aquellas personas que disfrutan de los sabores auténticos de la comida argentina, las pastas recién elaboradas, los embutidos hechos en casa, así como los espectaculares asados que solo ocurren en Buenos Aires.

Nota disponible en: Neo

Volantes vs Radio. ¿Con cuál te quedas?

Dar o no dar regalos en épocas decembrinas en las empresas

Sin embargo, ¿qué dice la etiqueta corporativa? ¿El regalo es una obligación, protocolo o costumbre? Realmente no existe una etiqueta sobre la obligación de regalar y mucho menos del tipo, tamaño o precio de los mismos; sin embargo, existen ciertos parámetros que se han ido ajustando con el tiempo y que son aceptados en nuestra sociedad moderna.

Por ejemplo, en México sobre todo, tenemos la percepción de que un regalo es una muestra de afecto y agradecimiento. Por lo mismo, es mucho más común que los regalos vengan de proveedores hacia clientes y no al revés. También dar regalos al equipo de trabajo, ya sea con comidas, gratificaciones o rifas, muestra agradecimiento, aunque yo te aconsejo que lo hagas de una forma más experiencial.

Según un estudio titulado “To do or to have: that is the question”, las personas están más felices de comprar experiencias que objetos, ya que estos últimos son temporales y los primeros duran siempre en la mente. Por lo mismo, este año en la agencia, en vez de dar regalos y celebrar con la típica cena, decidí llevarme a mi equipo a Six Flags con lo cual nos divertimos mucho, ¡además de que ya tienen su pase anual para todo el 2015!

Ahora bien, es importante personalizar el regalo a través de tarjetas escritas por ti, con obsequios que le gustarían a la persona o con un certificado de algo en lo que esa persona tal vez no gastaría por considerarlo lujo. Como ejemplo, te dejo este video de la marca KLM sobre una campaña que realizó con clientes a los que sorprendió con regalos sencillos pero muy personalizados.

https://www.youtube.com/watch?v=pqHWAE8GDEk

En mi experiencia, como experto en relaciones públicas, te aconsejo tener siempre algún detalle (de acuerdo a presupuesto) para clientes, equipo de trabajo y personas clave y, de ser posible, personalizarlo de acuerdo a gustos muy particulares. Estoy seguro que quedarán grabados en su mente y en su afecto hacia tu marca y persona. ¡Muchas felicidades!

¿No sabes qué regalar en esta temporada? Pregúntanos en @tokrp !

Nota para el: ElEmpresario.mx